MARICONADA DE ALTO VUELO cuento de Fernando Morote
http://centroculturalbarcodepapel.org MARICONADA DE ALTO VUELO Cambio de actitud según traspongo los límites de la frontera. Me mantengo silencioso y circunspecto mientras recorro cielo extranjero. Pero cuando siento que estoy en casa se me suelta la lengua, hablo con elocuencia, dialogo espontáneamente y silbo canciones. Ha pasado mucho tiempo de la primera vez que subí a un avión. Tenía 29 años de edad y desde niño alimenté la idea de que ese día, no bien cerraran la compuerta para iniciar el despegue, me daría un ataque o sufriría un ahogo. Cuando avisté, maletín en mano, el aparato estacionado en la pista de aterrizaje, sin saber el motivo escuché una voz interna: —Si crees tanto en mí —como dices—, entonces sube al avión y confía en lo que yo puedo hacer por ti. Las aeromozas fueron desde el principio un aliciente y un consuelo preciosos. Con la forma graciosa en que hablaban y se paseaban de un lado a otro del pasillo, sirviendo y atendiendo a los pasajeros, me t...